03 mayo, 2006

La parte por todo

Por Camila Zapata
Hola. La verdad, es que al empezar a redactar este par de párrafos para dar el vamos a este blog (sistema que a duras penas logro manejar), lo primero que nació de mi fue dar una calurosa bienvenida a toda la “comunidad” visitante de éste. Y me lancé con todo a hacer promesas de calidad para una bitácora sobre “periodismo comunitario” que tendremos que mantener en pie, por lo menos un mes, junto a cuatro compañeros más. El punto, es que a medida avanzaba con notable demagogia, me di cuenta que estaba cayendo justo en ese bla bla que escasamente satisface o aporta al que se da en tiempo de leerlo. Créanme, que después de haber investigado un buen poco sobre esta área no oficial del periodismo, pude percatarme de que este dar vueltas en algo un tanto alejado de la realidad, no obedece a las necesidades específicas de una comunidad en particular. Pero, cómo saber cuándo estás prestando un servicio que atañe directamente a las pequeñas comunidades de la sociedad, si el oligopolio de los medios de prensa en Chile está dejando a la opinión pública dependiente de una minoría, que los o nos manipula, dejando al gran consumidor con una desinformación general, plateándoles una agenda mentirosa que con dificultad un pobre medio local puede contrapesar ya que, el oxígeno de estos, la publicidad, no les llega, se ahogan y mueren. En un constante agonizar, no de fondo sino de forma, viven medios comunitarios y me hago cargo de lo que digo, ya que hace un par de semanas formo parte de uno. Conversaciones como: “puta huevón ¿y hasta cuando seguimos?” “no sé, me tinca que nos van a cerrar”, me dejaron en claro que, hacer periodismo para la comunidad no significa dárselas de buen samaritano, ni que para practicarlo haya que tener un espíritu muy altruista y devoto, para nada, también entran en juego los egos de cada cual, pero todo en pos de un objetivo claro; terminar con los círculos homogéneos, denunciar y colocar temas locales en la agenda nacional de manera eficiente y responsable. De acuerdo. Suena bonito. Pero ¿Cuál es la forma de lograrlo? Quizás volviendo al diario mural de los barrios, o al boletín impreso, multicopiado y repartido puerta a puerta para difundir lo que ocurre con los problemas inmediatos de la gente. También para divertir, educar, etc. Y por supuesto entender que la globalidad y la complejidad sólo se enfrentan a partir de las partes. Por esto, el objetivo principal de este blog es indagar en el periodismo comunitario y en la diversidad de estilos que existen para hacerlo. O quizás, algo más ambicioso aun, desmitificar una característica que por ahí asumen como una ley de estos medios de comunicación, esta es la de las nunca bien ponderadas tres p “pobres, pequeños y periféricos”.